Edición íntegramente a lápiz del Thor nº1, obra de John Romita Jr.
Si en la entrada anterior ponía como ejempo de una edición casi perfecta al Rough Cut de Fantastic Four: The End nº1, la versión de Thor nº1 (septiembre de 1998) es el polo opuesto. Sencillamente me parece horrorosa. Vamos, un ejemplo de todo lo que no hay que hacer.
Empecemos por lo básico, que son las páginas del cómic. Como se puede ver en la imagen de la derecha, ¡¡¡han sacado las imágenes a partir de fotocopias cutres!!! Cuando abrí el cómic por primera vez me quedé de piedra, no me lo podía creer...
Como es lógico, esto hace que se pierdan muchos de los matices de los lápices originales. Si estuvieramos hablando de un autor como Quitely, probablemente no sería tan grave porque apenas utiliza grises, pero en el caso de John Romita Jr, es especialmente dañiño.
El cómic no incluye la rotulación, algo que, como dije en la entrada anterior, me parece igual de acertado que incluirla, porque va a gustos. Para mí, la ventaja de no estar rotulado es que descubres partes del dibujo que estaban tapadas en el comic impreso, y si quieres practicar el entintado, es más cómodo porque dispones de material limpio.
El argumento lo han publicado rotado, algo que no facilita en absoluto la comparación con la página ya dibujada. A la izquierda tenéis la primera página. Como se puede ver, lleva anotaciones de su editor, Tom Breevort.
Comparándola con la página ya dibujada podemos fijarnos en que hay bastantes cambios, especialmente en la última viñeta. Y eso que el editor ya había hecho correcciones, lo que podría dar a entender que Romita Jr tuvo libertad total para cambiar lo que considerara necesario. No es de extrañar, porque si tiene algún punto fuerte, esa es la narrativa.
Otro aspecto negativo es el diseño de la portada (ver la comparativa del principio de la entrada), y eso que soy fan incondicional de Comicraft.
Es lo que llamo "diseño obstruccionista", en el que el diseñador parece dar más imporancia a su trabajo que al cómic en cuestión. En este caso, en vez de publicar una imagen limpia de los lápices a toda página, el diseñador decide que el lector podría estar más interesado en ver la imagen mucho más pequeña metida en un marco, y con un casco generado en 3D tapando una buena parte del dibujo. Bravo.
Vamos a ver, el A-B-C de un diseñador es saber dónde están las prioridades, y en este caso, ¡¡¡la prioridad es el dibujo a lápiz!!! Lo demás, si no molesta, pues bienvenido sea, pero en este caso molesta y mucho. El color en la ilustración también me sobra...
En la parte de los extras, el cómic incluye el sketch de la portada doble y un pinup a lápiz que se utilizó en la portada de una edición alternativa del Thor nº1, la white edition.
Comparando este pinup (parte derecha de la comparativa de abajo) con la imagen promocional, podemos ver todos los matices que se han perdido en la reproducción de las páginas interiores. Lamentable...
Es una verdadera lástima que se haya perdido la oportunidad de sacar una buena edición de este cómic, porque creo que el trabajo de Romita Jr se lo merecía, y porque era una excelente ocasión para analizar el trabajo de Janson, para mí el que mejor le entinta.
Empecemos por lo básico, que son las páginas del cómic. Como se puede ver en la imagen de la derecha, ¡¡¡han sacado las imágenes a partir de fotocopias cutres!!! Cuando abrí el cómic por primera vez me quedé de piedra, no me lo podía creer...
Como es lógico, esto hace que se pierdan muchos de los matices de los lápices originales. Si estuvieramos hablando de un autor como Quitely, probablemente no sería tan grave porque apenas utiliza grises, pero en el caso de John Romita Jr, es especialmente dañiño.
El cómic no incluye la rotulación, algo que, como dije en la entrada anterior, me parece igual de acertado que incluirla, porque va a gustos. Para mí, la ventaja de no estar rotulado es que descubres partes del dibujo que estaban tapadas en el comic impreso, y si quieres practicar el entintado, es más cómodo porque dispones de material limpio.
El argumento lo han publicado rotado, algo que no facilita en absoluto la comparación con la página ya dibujada. A la izquierda tenéis la primera página. Como se puede ver, lleva anotaciones de su editor, Tom Breevort.
Comparándola con la página ya dibujada podemos fijarnos en que hay bastantes cambios, especialmente en la última viñeta. Y eso que el editor ya había hecho correcciones, lo que podría dar a entender que Romita Jr tuvo libertad total para cambiar lo que considerara necesario. No es de extrañar, porque si tiene algún punto fuerte, esa es la narrativa.
Otro aspecto negativo es el diseño de la portada (ver la comparativa del principio de la entrada), y eso que soy fan incondicional de Comicraft.
Es lo que llamo "diseño obstruccionista", en el que el diseñador parece dar más imporancia a su trabajo que al cómic en cuestión. En este caso, en vez de publicar una imagen limpia de los lápices a toda página, el diseñador decide que el lector podría estar más interesado en ver la imagen mucho más pequeña metida en un marco, y con un casco generado en 3D tapando una buena parte del dibujo. Bravo.
Vamos a ver, el A-B-C de un diseñador es saber dónde están las prioridades, y en este caso, ¡¡¡la prioridad es el dibujo a lápiz!!! Lo demás, si no molesta, pues bienvenido sea, pero en este caso molesta y mucho. El color en la ilustración también me sobra...
En la parte de los extras, el cómic incluye el sketch de la portada doble y un pinup a lápiz que se utilizó en la portada de una edición alternativa del Thor nº1, la white edition.
Comparando este pinup (parte derecha de la comparativa de abajo) con la imagen promocional, podemos ver todos los matices que se han perdido en la reproducción de las páginas interiores. Lamentable...
Es una verdadera lástima que se haya perdido la oportunidad de sacar una buena edición de este cómic, porque creo que el trabajo de Romita Jr se lo merecía, y porque era una excelente ocasión para analizar el trabajo de Janson, para mí el que mejor le entinta.






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