Miquel Fuster premiado por la Generalitat por su obra Miquel, 15 anys al carrer
Tras quince años viviendo en la calle, Miquel Fuster, pintor y dibujante de cómics ha recibido en el Palau de la Generalitat la mención de honor del XXVII Premi Serra i Moret al Civisme por 'Últimos días', uno de los capítulos de su obra autobiográfica 'Miquel, 15 años en la calle', en la cual trabaja actualmente.
Fuster se formó en la década de los sesenta como dibujante de historietas en la célebre y ya desaparecida Selecciones Ilustradas, de Josep Toutain, de donde surgieron otros artistas de renombre como Carlos Giménez, Adolfo Usero o Pepe González. Posteriormente, durante los años setenta y ochenta, Fuster siguió trabajando como colaborador externo de Norma Editorial, hasta que un incendio en el piso donde vivía desencadenó su vida en la calle durante quince años.Con la concesión de esta mención, el jurado del Premi Serra i Moret, presidido por el secretari d’Acció Ciutadana, Josep M. Civis, quiso reconocer la calidad del trabajo de Fuster, que destacó que 'todo aquello que suponga un reconocimiento de tu trabajo es de agradecer, y en casos como el mío o de otra gente que viene de la calle, es un buen incentivo para seguir trabajando de cara al futuro'.
El acto, presidido por el Conseller de Governació i Administracions Públiques, Jordi Ausàs, quiso reafirmar la apuesta de la Generalitat por los Premis de Civisme como instrumento de estímulo y de reconocimiento de las acciones y los trabajos que se realizan con la voluntad de promover una ciudadanía activa y comprometida con ella misma.
En la actualidad Miquel Fuster vive en uno de los pisos tutelados por Arrels Fundació y trabaja en la finalización de su cómic autobiográfico, que podéis seguir a través de su blog Miquel, 15 años en la calle.
Este es un artículo escrito por César Cidraque para la Fundación Arrels. Aquí tenéis un PDF con la historia premiada. Gracias Intruso por el aviso.





1 comentarios:
Probablemente ha vivido en los dos mundos, llegó a cobrar 200.000 pesetas por ilustración y, por lo visto, ya en la calle un crío le partió el tabique nasal con un ladrillo.
Ni el crío ni nosotros ni las torres más altas saben/sabemos cómo acabarán sus/nuestros días, ojalá logre una segunda oportunidad.
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